Revisión del texto
Revisar un texto es
verificar si esa escritura responde a lo que se planificó y, si así no fuera,
operar sobre él para mejorarlo. No hay una sola manera de hacer esto y cada
escritor suele implementar sus propias estrategias ya que de hecho escribir es
siempre reescribir. Así, algunos
textualizan de un tirón para que no se escapen las ideas y luego revisan.
Otros, revisan y corrigen al medida que escriben. Otros dejan reposar un tiempo
y luego hacen esta operación.
En la revisión hay dos
momentos:
- evaluación
- puesta a punto
- En la evaluación,
el escritor verifica que lo que escribe o escribió sea comunicable, el grado de informatividad que tiene y si
alcanza el objetivo que se
propuso, despierte buena recepción
de los lectores y muestre el interés
del escritor por el tema
elegido para desarrollar. Esta operación necesita de la tolerancia a la
frustración por parte del productor del texto porque deberá estar
dispuesto a modificarlo, tachar y eliminar párrafos, aunque le gusten y le
parezcan logrados, si interfieren en la comunicabilidad y en la estructura
del texto. Un texto se cotiza en el
mercado lingüístico según se adapte o no a las normas que considera
importantes la comunidad de lectores.
Para revisar el texto es importante tener en claro qué se busca con la
revisión. Una vez definida esa tarea debe atenderse a una serie de problemas.
Para ello es importante:
a)
mirar el
propio texto como si fuera de otro y ver si construye un significado autónomo o
si es necesario que el escritor reponga y explique su contenido al lector.
b)
reconocer qué
dificultades aparecen en relación con
los problemas retóricos (desarrollo poco adecuado al lector , al género o al
propósito del texto), información mal distribuida con saltos temáticos o
repeticiones
c)
verificar si
no hay problemas conectados con las restricciones sintácticas, puntuación,
precisión del vocabulario y ortografía.
d)
Consultar
diccionarios y gramáticas. Muy recomendable para esto Diccionario de uso de María Moliner (está en CD)
e)
consultar con
un lector más experimentado que nos
ayude a ver los problemas y actúe como monitor externo.
- En la puesta
a punto del texto, una vez reconocidos los problemas es necesario ver
cómo solucionarlos. Es necesario reescribir volviendo a la planificación o
redefiniéndola. En este caso los procesadores son de mucha ayuda porque
facilitan la tarea al permitirnos recuperar y cambiar de lugar bloques y
demás.
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